Lic. Virginia B. Sebald M.P. 5923 (facebook: Psicóloga Virginia B. Sebald)
Del artículo anterior “El camino al éxito deportivo” (2009) se desprende el presente, ya que en él hablamos de la ardua tarea que implica lograr el éxito en el deporte siendo nosotros mismos nuestros peores críticos y rivales; habitando en nosotros muchas veces “…una imagen interna ideal demasiado omnipotente e idealizada debido a que ésta no alcanzó un desarrollo maduro por…diversas causas. Este “Yo ideal todopoderoso” se medirá constantemente con el “Yo real” de la persona y su veredicto será siempre extremo, sin matices: “¡qué maravilloso sos!”o “¡qué desastre!” En consecuencia veremos al sujeto tambalearse constantemente entre sentimientos de grandeza o de mediocridad que se manifestarán de variadas formas…”y aquí es en donde en algunos sujetos aparece la angustia escénica.
El pánico es una emoción que aparece en los orígenes de nuestra humanidad, quizás asociado a situaciones en las que el hombre se encontraba indefenso frente a los peligros de la naturaleza, cosa que todavía hoy despierta pánico mundial frente a las catástrofes naturales (terremotos, huracanes, inundaciones, sequías). Para la Real Academia Española (2010) el pánico es “…el miedo extremado o del terror producido por la amenaza de un peligro inminente, y que con frecuencia es colectivo y contagioso” ; es decir que al sentir pánico existe algo que vivimos como peligroso y que puede ser compartido por usted y yo frente a esa situación, o que yo, llena de pánico ante “eso” puedo trasmitírselo porque usted lo puede creer razonable al estar con migo frente a “aquello”.
El “pánico escénico” es conocido por incursionar en los escenarios o espacios más variados; desde una exposición oral en un examen académico hasta, lo que más nos interesa en este sitio web, una exhibición deportiva. No obstante nos preguntamos, ¿cómo llamar a esa “…experiencia de sufrir una inhibición psicológica que perturba la posibilidad de desempeñarme en el rol que estoy ejecutando…más intensa…en situaciones con muchos testigos u observadores de mi «performance»”? (Extraído el 10/05/09dehttp://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1121778 ) ¿Esta inhibición psicológica es un terror que cualquiera en mi misma situación puede compartir; o bien, es una sensación y/o sentimiento que YO (Susana, Carlos, Cintia, Victoria, Darío, Cristina, José, Gabriel) vivo en una situación que a mí me resulta amenazante? En este artículo tomaremos esta última posición: el pánico escénico se trataría de una emoción muy fuerte, pero sumamente individual y personal sin volverse algo contagioso o vivido de manera colectiva por los presentes.
Entonces, si queremos resaltar el aspecto individual, no llamaremos “pánico” escénico a este terror que nos paraliza al momento de desempeñarnos en nuestra actividad deportiva, ¿pero cómo le diremos? Desde la psicología existe un concepto muy difundido y conocido popularmente: angustia, la cual es definida por Valls (2005) como un afecto displacentero que se vuelve manifiesto pero que no se puede en un principio asociar a ninguna causa y se presenta en sensaciones físicas diversas como “sofoco, sensación de opresión en la región torácica o abdominal” (Real Academia Española, 2010).
En consecuencia, al reconocido pánico escénico nosotros lo llamaremos “angustia escénica”, la cual se manifestaría mediante variadas reacciones orgánicas o biológicas tales como: dolor de cabeza, palpitaciones, sudoración, respiración acelerada, sequedad salivar, rubor, sensación de angostamiento de la laringe, malestar estomacal, náuseas, tartamudeo, etc.; conjuntamente con reacciones psicológicas muy diversas como el deseo de salir corriendo o de llorar, rigidez motriz momentánea, ideas pesimistas, recuerdo de errores pasados, dificultad para recordar la rutina, la táctica o estrategia a ser utilizada, o pérdida de concentración en lo que sucede alrededor, mente en blanco, recriminación de uno mismo, rabia, vergüenza y culpa, entre otras…pero todas tienen algo central que nos hace dar cuenta de que estamos frente a una crisis de “angustia” escénica; el sujeto se encuentra frente a un público, un grupo de personas o ALGUIEN que lo observa y evalúa su desempeño. Si nos volvemos más observadores y específicos, seguramente notaríamos que esta crisis se presenta durante exhibiciones o competiciones de alguna actividad que es muy importante para el sujeto y por la cual ha hecho mucho esfuerzo para llegar hasta ese día y ese momento.
Entonces, ¿por qué aparece la “angustia escénica? Puede deberse a muchas causas, pero según nuestra postura, esto estaría directamente relacionado con la propia historia del sujeto, historia de amores, odios, personas importantes, desilusiones, frustraciones, rivalidades, competencias…todo lo cual podría llevar a 1 mismo punto: repetir una situación en donde una figura de autoridad cualquiera (jueces, críticos deportivos, entrenador, etc.) se vuelve exageradamente tan poderosa como despiadada, sádica e hipercrítica con el deportista y, a la vez, el deportista se transforma en un ser incapaz de cumplir con todos esos requisitos hiperpotentes, increíbles e ideales que serían necesarios para lucirse y poder ganar el aprecio, el reconocimiento y la preferencia de esa figura. Vale aclarar, que esto puede que no sea consciente para el deportista que está presto a correr hasta la meta o mostrar su rutina frente al jurado, sino que simplemente, en el caso de la angustia escénica, ésta aparece de manera gradual o estrepitosa imposibilitando a la persona para poder lucir todo su potencial o directamente para presentarse en la competencia.
Sin embargo, podemos pensar que esa situación que se repite en donde el individuo se siente evaluado por un juez atroz, al mismo tiempo que él se siente totalmente lejos de cumplir estas expectativas, tendría entonces que ocasionar angustia escénica en más de uno…pero no es así. El por qué se da en este sujeto y no en otro, cuáles son sus causas específicas y por qué se manifiestan sus diversas problemáticas en angustia escénica merecen una investigación minuciosa de cada sujeto y su individualidad, investigación y tratamiento al que debería encomendarse el deportista o la persona que sufra de angustia escénica junto a un psicólogo y, si fuera necesario, también junto a un psiquiatra
QUÉ HACER?
- Durante tu preparación para la próxima competencia podés tomar una hoja en blanco, dividirla en dos y de lado izquierdo escribí todas las cosas negativas de tus desempeños anteriores y de tu perfil deportivo; por ejemplo: suelo ponerme muy nervioso/a y se me nubla la vista, olvido lo que tengo que hacer, etc. En el lado derecho podés escribir todas las cosas positivas que has hecho o que vas a hacer para tratar de contrarrestar todo lo negativo; practicar de manera intensiva todos los días hasta que la coreografía se vuelva automática, aprender métodos de relajación y respiración… Lo recomendable es realizar este cuadro el primer día del entrenamiento para la próxima competencia y tenerlo siempre visible en el lugar donde uno entrene para recordarlo y poder ir cumpliendo las metas del lado derecho del cuadro. Por supuesto que esto es sólo un ejemplo de lo que uno podría hacer con un cuadro, puede haber muchas variantes. Lo importante es plasmarlo en una hoja.
- Torbellino de ideas: En una hoja en blanco o en el pizarrón que uses para plasmar estrategias deportivas, por ejemplo, escribí TODAS las cosas negativas que se te ocurran puedan pasar durante tu entrenamiento y/o competencia. Cuando termines contalas, ¿son más de 8?, ¿te parecen pocas o muchas?, ¿por qué? Ahora observá y pensá en cada una en detalle: ¿esto “realmente” creés que pueda suceder?, ¿de qué manera?, ¿qué consecuencias tendría para vos como deportista si esto ocurriera?, ¿cómo harías para que estas consecuencias no sean graves para vos y/o tu equipo?...podés preguntarte y pensar un sinnúmero de interrogantes. Cuando creas que has tomado un tiempo suficiente de reflexión volvé a leer cada una de las situaciones que anotaste; ¿tacharías o quitarías de la lista a alguna de las situaciones por creerlas absurdas o no tan negativas?, ¿por qué?, ¿cuáles de estas cosas negativas creés que serían las más nocivas para tu perfomance deportiva?, entonces, ¿qué podrías hacer para trabajar sobre esas posibilidades? Este torbellino de ideas idealmente se tendría que hacer repetidas veces durante la preparación para una competencia, ayudando a desarrollar también tu capacidad de introspección o de autoreflexión; aliada muy importante para una eficaz desempeño deportivo.
- Además de estos y otros ejercicios que se pueden realizar para tratar de controlar gradualmente las crisis de angustia escénica, siempre sostenemos que debe acompañarse con un tratamiento psicológico y, dependiendo del caso particular, de intervención psiquiátrica.

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